martes 3 de noviembre de 2009

El irracional fervor de Franco hacia la mano incorrupta de Santa Teresa

De una forma similar a lo que los nazis hicieron con Nietzsche al apropiarse de su ideología e incorporarla a su filosofía política, el nacionalsocialismo, Franco se apoderó de la figura de Santa Teresa de Jesús, utilizándola como portaestandarte de su nacionalcatolicismo. Hasta tal punto llegó la obsesión del dictador por la santa que, durante prácticamente la totalidad de su mandato, mantuvo en su poder una de las numerosas reliquias que existen de la religiosa: su mano izquierda incorrupta.


Santa Teresa de Jesús murió la noche del 4 de octubre de 1582, curiosamente el mismo día en que el calendario juliano fue sustituido por el calendario gregoriano en España, por lo que ese día pasó a ser viernes 15 de octubre. Su cuerpo, enterrado en el convento de la Anunciación de Alba de Tormes, fue exhumado el 25 de noviembre de 1585 (el 4 de julio de 1583 según otras fuentes). Según cuenta la leyenda, al abrir el ataúd, el cuerpo estaba entero y los vestidos podridos.

Por razones que no alcanzo a entender, el carmelita Gracián de Dios mandó separar del cuerpo de la santa la citada mano, llevándosela consigo, y entregándosela como un preciada joya a las Carmelitas Descalzas de San José de Ávila primero, y a las Carmelitas de San Alberto de Lisboa después. En otro inexplicable acto de fervor religioso (al menos desde mi óptica racional), el padre Gracián le cortó el dedo meñique a la mano y, según su propio relato, lo mantuvo con él hasta que fue hecho prisionero por los turcos, que se lo arrebataron, y el cual consiguió recuperar pagando como rescate unas sortijas y 20 reales de la época.

La mano permaneció en Portugal desde 1599 hasta 1920. En esta fecha, las monjas que la custodiaban, huyendo de la revolución que en 1910 depuso la monarquía en el país vecino, la trajeron consigo de nuevo a España. En 1924, fue trasladada al recién inaugurado convento de las Carmelitas Descalzas de Ronda. Nada más comenzar la Guerra Civil, el 29 de agosto de 1936, la mano fue requisada por los republicanos. En febrero de 1937, cuando las tropas golpistas tomaron Málaga, encontraron la reliquia en una maleta olvidada por el general republicano Villalba Riquelme. Pero, en lugar de ser devuelta a sus legítimas propietarias, fue llevada a Burgos, donde Franco no dudó en apropiarse de ella. El capellán del Asilo, padre Rendón, justificó el expolio e intentó consolar a las Carmelitas con la siguiente frase: "La mano no se pierde, se va con el Caudillo para guiarle en la conducción de la Patria".

Las monjas, lejos de rendirse, convencieron al obispo de Málaga, don Balbino Santos, para que en su nombre remitiera una carta al jefe de Estado, solicitando la devolución de la mano. Franco se negó, justificando los motivos que le llevaban a tomar tal decisión en una carta firmada por su secretaría particular, un extracto de la cual tenéis bajo estas líneas. Llama la atención el sentido del humor que muestra el autor al final del primer párrafo, aunque sospecho que a las monjas a las que iba dirigida la carta, no les debió hacer la misma gracia...


Franco debía atribuir a la mano alguna especie de  poderes sobrenaturales que le protegían (?), por lo que procuró no separarse nunca de ella, incorporándola a su séquito oficial, incluso durante sus desplazamientos oficiales por la península, y en los períodos de veraneo en San Sebastián o en el Pazo de Meirás. Para comprender hasta qué punto el dictador sentía fervor por el amuleto, y valorar la intensidad con la que le rendía culto, nada mejor que conocer la ubicación que Franco eligió para la reliquia dentro del Palacio de El Pardo, su residencia oficial: su propio dormitorio, sobre un reclinatorio. No me cuesta trabajo imaginármelo arrodillado frente a ella, rezando y pidiendo la intervención de la santa y su ayuda para acabar con todos los que no pensaban como él... El diario ABC publicó en 2005 un artículo sobre el palacio que incluía varias fotografías tomadas ese mismo año. Una de ellas corresponde a dicha estancia, en la que aún se conserva el reclinatorio. Podéis echar un vistazo aquí y aquí.

Cuando en 1975 Franco cayó enfermo de trombo-flebitis, se negó a ser trasladado al hospital, y ordenó convertir su habitación de El Pardo en una unidad de cuidados intensivos. Personalmente opino que tomó esta decisión confiando en la benefactora protección de la mano, y que ello precipitó el desenlace que todos conocéis. Posiblemente, no se habría podido evitar su muerte de ninguna manera, dado su delicado estado de salud, pero dice mucho acerca del temor que despertaba Franco hasta en sus más cercanos colaboradores: nadie, absolutamente nadie, tuvo valor para decirle que se equivocaba, hacerle ver que su comportamiento era temerario y que podía costarle la vida.

Tras su muerte, la mano de Santa Teresa fue devuelta a la congregación religiosa, y actualmente se encuentra en el convento de la Merced de la ciudad de Ronda, Málaga. Pero no penséis que es la única reliquia que conserva la cristiandad: el mismo convento posee también su ojo izquierdo. El pie derecho y parte de la mandíbula superior están en Roma, la mano izquierda en Lisboa, el brazo izquierdo y el corazón, en la iglesia de la Anunciación de Alba de Tormes. En el altar mayor de esta misma iglesia, se conserva lo que queda de su cuerpo dentro de un arca de mármol jaspeado. También se custodian dedos y trozos de carne esparcidos por todo el país y algunos puntos del extranjero... ¡¡Es algo inaudito!!

Por cierto, cuenta El Mundo una curiosa anécdota acerca del otro brazo de la santa, también incorrupto: una peregrinación de carmelitas viajó a Estados Unidos a visitar a unas correligionarias, y para darles una alegría mística, se llevaron el brazo con ellas. Cuando el barco llegó a Nueva York, tuvieron que rellenar un cuestionario en la aduana, y al no encontrar en el arancel una partida de reliquias religiosas, el funcionario puso una cruz en "conservas y salazones". 

La idea del post la tomé del volumen titulado "Franco", nº 8 de la colección "Tu historia de hoy", del genial Antonio Fraguas de Pablo "Forges", y publicada por LIBROS Y PUBLICACIONES PERIÓDICAS, 1984 S.A. (4ª edición de marzo de 1988). 

Fuentes: La voz de Galicia, Wikipedia (esta y esta), ABC (esta y esta), Cervantesvirtual, El Mundo, Gibralfaro.

domingo 25 de octubre de 2009

An-tonio. Los Enemigos.

"An-tonio", una joya musical nacional. Publicada por Los Enemigos en su disco "Nada", del lejano 1999... Para disfrutar tranquilo...


Fuente: youtube, Los Enemigos.

martes 20 de octubre de 2009

El código numérico de los huevos y el maltrato a las gallinas

Desde 2004, la Unión Europea obliga a que todos los huevos destinados a consumo humano que se vendan envasados o a granel, deben ir marcados con un código en su cáscara. Pensaba dedicar el post a explicar el significado de este código, pero me he encontrado con esta imagen que, en esta ocasión sí, vale más que mil palabras:



Y como me había quedado prácticamente sin entrada, decidí dejarme llevar, saltando de enlace en enlace, por uno de esos caminos digitales en los que, cada vez más habitualmente, acabo metido mientras preparo los post, y que de nuevo ha conseguido provocarme un regusto amargo al chocar de frente con la evidencia de la crueldad humana, su miserable perversidad, su insaciable avaricia, su rotunda ausencia de empatía hacia otras especies y su despreciable homocentrismo, que le hace creerse el elegido por su dios inventado y el ser más importante del universo...

Vamos a fijarnos en el primer número del código, el que indica la forma de cría del ave, y que será una de estas cuatro:

0.- Gallinas de producción ecológica. Con una libertad de movimiento similar a la gallina campera  pero con menor densidad de ocupación de gallinero y terreno al aire libre.

1.- Gallinas camperas. Cuando las gallinas se crían en naves, pero con posibilidad de salir al aire libre, lo que se aproxima bastante a su hábitat natural.

2.- Gallinas criadas en suelo. Sin acceso al exterior pero se pueden mover libremente por la nave en la que se encuentran, aunque dicha nave esté densamente poblada.

3- Gallinas criadas en batería o jaulas. Un sistema que permite producir más huevos y disponer de mayores controles ganaderos y sanitarios a costa de una capacidad de movimiento limitada del ave.

Es sobre este último método sobre el que me gustaría hablaros, para agitar vuestra alma y despertar vuestra conciencia. Confieso que yo me enteré del significado del código hace pocos días, pero en la última compra semanal, antes de echar el cartón de huevos al carrito, comparé etiquetas, y puedo "presumir" de haber desechado los que lucían el fatídico número 3, y haber optado por los marcados con un discreto número 2, lo mejor que había para elegir, todo sea dicho... Pero después de haber visto el vídeo que tenéis al final del post, y haberme documentado un poco sobre el tema, prometo delante de todos vosotros que nunca más volveré a comprar huevos de gallinas criadas en jaulas. El principal motivo es evidente: esas granjas son culpables de maltrato animal, con el objetivo de aumentar la producción al reducir los costos de alojamiento, alimentación y recolección de los huevos. De nuevo nos topamos con una de esas verdades absolutas e innegables que articulan el sistema capitalista: para aumentar los beneficios, hay que olvidar los sentimientos.



Podréis decirme que las granjas que crían sus gallinas en jaulas cumplen con las exigencias de la Normativa que las regula, pero eso sólo las convierte en legales, ni de lejos podrán llamarse justas (se me escapa una sonrisa que más parece una mueca al pensar en calificarlas de humanas). A pesar de estar domesticadas desde hace siglos, las gallinas ponedoras conservan su "memoria ancestral" a la hora de adquirir conductas, como el establecimiento de una jerarquía, dormir en una percha, picotear y rasguñar la tierra, bañarse en polvo... Para las condenadas a vivir hacinadas en una jaula donde ni siquiera hay espacio para que puedan estirar sus alas, resultan imposibles estos comportamientos naturales.

Más allá del sentido común, hay evidencias científicas de que las gallinas sufren en las jaulas. El 35% de las muertes prematuras son por osteoporosis (huesos frágiles), principalmente debido a estar privadas de cualquier actividad física. Pero también hay que tener en cuenta que la gallina media, estimulada para ello, pone cerca de 300 huevos al año, lo cual supone una demanda de calcio para la formación de las cáscaras que agota las resevas naturales de ese elemento en el cuerpo del ave y facilita la aparición de la enfermedad. Otro problema de su bienestar, asociado a obligar a las gallinas a poner tal cantidad de huevos, es el desarrollo de tumores malignos del oviducto.

Y ahora os propongo una visita a este infierno gracias al dispositivo diseñado por Animal Visuals, con el que se puede vivir su experiencia visual y auditiva y, con poco esfuerzo, imaginar lo que deben sentir. Os desafío a ver cuánto tiempo soportáis la angustiosa experiencia de imaginaros sufriendo ese maltrato todos los días de vuestra vida, del primero al último. Simplemente hay que clicar en el "play", y con el ratón arrastrar la imagen en la dirección que se quiera mirar. También arriba y hacia el suelo...



Aún hay más. La mayoría de las granjas despican a sus gallinas. Esta mutilación, conocida con el hábil eufemismo "ajuste de pico", consiste en el chamuscado del pico de las aves mediante una lámina candente, para prevenir que se picoteen unas a otras. Se trata de una amputación seria que provoca dolor no sólo en el momento en que se realiza, sino que puede perdurar y volverse crónico. Empezó a practicarse para evitar que el picoteo de las plumas de otra ave pueda conducir al canibalismo. Está reconocido que estas conductas vienen provocadas por la frustración de encontrarse privadas de sus comportamientos naturales.

He dejado para el final el vídeo. Os advierto ante su crudeza y severidad. Fue grabado con cámara oculta a finales de 2005 por un afiliado a la Organización inglesa Compassion Over Killing, que trabajaba encubierto en la empresa Esbenshade Farms, situada en Mount Joy, Pennsylvania, una de las mayores productoras de huevos de la nación. Gracias a las imágenes, se presentaron 70 cargos de crueldad animal penal contra el propietario y el gerente de la granja. Pero no os hagáis ilusiones: el 1 de junio de 2007, un juez del condado de Lancaster absolvió a ambos de todos los cargos. El abuso es perfectamente legal siempre y cuando se cometa contra los animales de granja. Si se hubiera producido contra perros o gatos, no me cabe duda de que la sentencia habría sido diferente...



Espero haberos concienciado y convencido para rechazar a partir de ahora el número 3. Es una acción que se tarda en realizar menos de diez segundos. Y, ahora que tenéis los datos y sois conscientes de la situación, ya no podéis argumentar ignorancia: comprar huevos de gallinas criadas en jaulas, os convertiría en cómplices de esos malnacidos. ¿Quién querría pertenecer a ese club?

domingo 18 de octubre de 2009

Cocaína, heroína, morfina y otros remedios milagrosos

Hace casi un año que publiqué en este blog una entrada dedicada a la heroína de Bayer, un jarabe fabricado por la multinacional alemana entre 1890 y 1910 como sustituto "no adictivo" de la morfina y un remedio contra la tos de los niños. Bicheando por internet he podido darme cuenta de que no es, ni muchísimo menos, el único producto que, hoy en día, resultaría impensable encontrar comercializado, a tenor de la legislación antidroga mundial. Seguid leyendo y decidme si exagero lo más mínimo:

El Vino Mariani (1865) era el principal vino de coca de su época. Incluso el papa León XIII presumía de ser consumidor habitual de la bebida. La empresa supo aprovechar el filón que le suponía contar con un cliente tan distinguido, como podéis apreciar en esta publicidad... 



"Para cuerpo y mente". "Nutre, fortalece, refresca". "Renovador efectivo y duradero de las fuerzas vitales". Me da a mí que hoy no necesitaría  recurrir a tanta autopromoción para ser un éxito de ventas...



¡¡Hasta el papa les concedió una medalla de oro como reconocimiento a los  beneficios del vino de coca!! ¿Qué más puede desear un honrado empresario dedicado a comercializar alcohol y coca?



La etiqueta en detalle, donde se aclara que la coca con la que se elaboraba el vino procedía de Perú... Atentos al precio: 5 fr. la botella!!



Desde luego, no era el único vino de coca de la época (finales del siglo XIX y primeros años del siglo XX). La siguiente publicidad corresponde al elaborado por la Maltine Manufacturing Company de New York. La dosis recomendada consistía en "una taza llena junto con, o inmediatamente después, de las comidas. A los niños de manera proporcional."


 
Dos ejemplos más de la popularidad que alcanzó esta bebida.

 

La última imagen de vino de coca. Éste, elaborado por Bullard & Shedd, estaba indicado para combatir dolores de cabeza, neuralgias, anemias, mareos...



Publicidad de heroína de Martin H. Smith Company, de New York. Recomendada como remedio contra la tos, asma, bronquitis, laringitis, neumonía... Y, por si fuera poco, lograron combatir el sabor amargo del opiáceo mezclándolo con glicerina... ¿Quién puede resistirse???

 

También podían encontrarse en el mercado tratamientos a base de opio para combatir el asma. El líquido volátil se colocaba en un quemador como el de la imagen, se calentaba y se aspiraban los vapores... Quitaban el asma, el hambre, la depresión, las penas que deja el desamor y cualquier malestar que se os ocurra...



Tabletas de cocaína. "Indispensables para los cantantes, profesores y oradores", ya que estaban indicadas para aliviar los dolores de garganta y provocar un efecto "animador", como ayuda para que estos profesionales alcanzasen su máximo rendimiento.



Gotas de cocaína contra el dolor de muelas. ¡¡Cura instantánea!! En fin, mejor callar y ser rey de mis silencios, que hablar y convertirme en esclavo de mis palabras... Por cierto, también "mejoraba el humor de los usuarios", lo cual no pongo en duda, al menos mientras duraran las gotas...



No os perdáis la última. Cuando los padres no sabían cómo tranquilizar a un bebé, incluso a un recién nacido, o simplemente no les apetecía dedicarle su valioso tiempo, la Stickney & Poor Spice Co de Boston ponía a disposición de nuestros irresponsables bisabuelos una mezcla de opio y alcohol conocida como elixir paregórico. Las dosis indicadas, según edad máxima, eran estas: "Hasta cinco días, 3 gotas. Hasta dos semanas, 8 gotas. Hasta cinco años, 25 gotas. Adultos, una cucharadita". El producto utilizaba como base alcohol alcanforado de 46º, y cada onza contenía unos 117 mg de opio, equivalentes a 12 mg de morfina, por lo que las intoxicaciones opiáceas eran un riesgo potencial. Eso sí, los niños dejaban de llorar...



Por cierto, alguien ha menado la noticia, así que si os ha gustado, podéis pasaros y darle un meneo. 

Fuente: hypescience, wikipedia (esta y esta)

lunes 12 de octubre de 2009

Nunca subestimes el poder de una gran historia

Una vez más, no me duele reconocerlo: disfruto cuando veo un buen anuncio. Tengo debilidad por esas efímeras obras de arte. Pero sobre todo, siento envidia del talento de aquellos que, partiendo de un encargo empresarial, son capaces de contar una historia en 20 segundos y consiguen que resulte entretenida. La empresa anunciante, Canal+ Francia, demuestra compartir el mismo grado de exigencia que su hermana española a la hora de desarrollar sus campañas publicitarias.

Como dice su eslogan, "nunca subestimes el poder de una gran historia".


Fuente: break.

domingo 11 de octubre de 2009

Las lunas de Júpiter y el primer cálculo de la velocidad de la luz

La noche del 9 de enero de 1610, Galileo Galilei, apuntó con su telescopio de veinte aumentos hacia Júpiter, descubrió que cerca del planeta, a cada lado y en la misma línea recta, había tres objetos pequeños con forma de estrellas que no se apreciaban a simple vista. Las observaciones continuaron hasta que, la noche del 13 de enero, apareció un cuarto objeto similar a los anteriores. Tras contemplarlos noche tras noche comprobó que cada uno de ellos se movía hacia atrás y hacia adelante, de un lado de Júpiter al otro, cada uno a una distancia fija hacia cada lado del planeta. Imposible no tener en cuenta lo que estaba viendo: los cuatro cuerpos circundaban el planeta en su propia órbita, y todas ellas se veían de canto desde su punto de observación. Se trataba de los cuatro satélites principales de Júpiter: Ío, Europa, Ganímedes y Calisto, conocidos en su honor como satélites galileanos. En el siguiente vídeo (5:05 min) se hace una pequeña presentación de cada uno de ellos, apoyándose en extraordinarias fotografías tomadas por la sonda espacial Galileo (al final del post encontréis los enlaces a las dos primeras partes del documental).



El descubrimiento del gran astrónomo, filósofo, matemático y físico italiano fue de enorme importancia por dos razones principales: porque suponía encontrar nuevos cuerpos celestes, algo que no sucedía desde la antigüedad y porque refutó el sistema geocéntrico propuesto por Aristóteles, al demostrar que todo el Universo no gira alrededor de la Tierra, lo que provocó que la teoría heliocéntrica publicada por Copérnico en su libro De Revolutionibus Orbium Coelestium fuera adoptada por la comunidad científica como nuevo sistema astronómico.

Portada del De Revolutionibus Orbium Coelestium y su modelo heliocéntrico

Más allá de estas consecuencias directas e inmediatas, el hallazgo tuvo repercusiones menos evidentes, pero de una importancia capital para el devenir de la humanidad. La primera fue que, a partir de la refutación del sistema geocéntrico, la civilización también rompió con la idealización del saber incuestionable de la antigüedad, y se lanzó con decisión en busca del conocimiento. El empleo por parte de Copérnico de cálculos matemáticos para sustentar su teoría heliocéntrica, colocó al hombre sobre una nueva senda del conocimiento que llamamos revolución científica y que ha perdurado hasta nuestros días. A partir de estos momentos, la ciencia cuantitativa (basada en la lógica experimental) desterró definitivamente a la ciencia cualitativa (basada en la lógica silogística).

Pero el logro del que quiero hablaros en este post, y que también está relacionado con el descubrimiento de los satélites de Júpiter, consistió en que, por primera vez, se demostró mediante argumentos científicos que la velocidad de la luz era una magnitud finita, lo que condujo a que se realizara el primer intento serio de medir la velocidad de la luz. Los acontecimientos fueron estos.

Desde 1652, y durante más de 15 años, Giovanni Domenico Cassini, había llevado a cabo la más paciente, minuciosa y precisa observación de los movimientos que los satélites galileanos realizaban alrededor de Júpiter. Esto le permitió determinar, con una precisión sin precedentes, los períodos en los que cada una de ellos eran eclipsados por el planeta. En 1668, por fin publicó unas tablas (efemérides), que contenían los ciclos de tránsito para cada satélite, así como un calendario señalando el momento del eclipse, tanto de la inmersión como de la emersión, en horas, minutos y segundos.

Pero cualquier astrónomo que dedicara el tiempo suficiente a la observación de estos períodos, y anotara los resultados de este seguimiento, acababa percatándose de la misma peculiaridad que todos los que le precedieron: los eclipses se adelantaban, de forma lenta pero gradual. Luego, tras varios meses, empezaban a atrasar de nuevo. Se hicieron y rehicieron observaciones cada vez más cuidadosas, pero nada impedía que los ciclos continuaran repitiéndose sin que nadie fuera capaz de explicar porqué.

Hasta que en 1675, el danés Ole Christensen Rømer, cuyo retrato veis a la derecha, dio con la respuesta. Para ello, se sirvió de las tablas publicadas por Cassini, y decidió emparejar estos datos con las posiciones planetarias extraídas del modelo orbital del sistema solar que publicara Johanes Kepler en 1628. Observó que los eclipses se adelantaban al máximo cuando la Tierra y Júpiter se encontraban al mismo lado del Sol y la distancia entre ellos era mínima, y que el máximo retraso se producía cuando los planetas se encontraban en lados opuestos del Sol y su distancia es máxima. Rømer estableció que cuando la tierra se encuentra en esta posición de máximo alejamiento de Júpiter, el momento en el que sucedía el eclipse acumulaba 22 minutos de retraso respecto al momento del eclipse cuando la distancia era mínima.

El descubrimiento de la relación que existía entre la posición de los planetas y la variación del momento en el que se producían los eclipses significaba que el enfoque era el correcto, aunque no suponía más que el primer paso hacia la solución. Era necesario encontrar la causa que provocaba esa variación. La respuesta brotó de la genial intuición de
Rømer: sugirió que el motivo por el que los eclipses adelantaban o atrasaban podía ser el carácter finito de la velocidad de la luz. En esencia, su propuesta era que los eclipses no sufrían adelantos ni retrasos, sino que la luz que "transportaba la información visual de los eclipses" tardaba más o menos tiempo en recorrer la distancia que le separa de nosotros, dependiendo de la posición relativa entre la Tierra y Júpiter. Los 22 minutos de retraso antes mencionados entre eclipses corresponderían al tiempo que tarda la luz en cruzar el diámetro de la órbita de la Tierra, es decir, el doble de la distancia Tierra-Sol, que nosotros hemos denominado unidad astronómica (ua). El problema al que se enfrentaba el bueno de Rømer era que no se conocía ninguna de las distancias interplanetarias. De haber conocido una -sólo una- se habría podido calcular el resto, ya que sí se disponía de las distancias relativas, en función de la ua, publicadas en De Revolutionibus Orbium Coelestium. Copérnico había calculado, utilizando trigonometría, las distancias relativas entre los planetas conocidos y el Sol, tomando como base la distanciaTierra-Sol (ua). Kepler (imagen lateral) había afinado los cálculos de Copérnico y mejorado su escala relativa, relacionando la distancia de cada planeta al Sol con el tiempo que tarda en recorrer su órbita. Sin embargo, ni Kepler ni ninguno de sus contemporáneos conocían el valor de la unidad astronómica, y por tanto ignoraban completamente la escala real del sistema planetario conocido.

Sin embargo, Cassini, con la ayuda de Jean Richer, había logrado determinar la paralaje de Marte. El DRAE define paralaje como la "diferencia entre las posiciones aparentes que en la bóveda celeste tiene un astro, según el punto desde donde se supone observado". Lo entenderéis mejor con la descripción del método seguido: en 1672 Jean Richer viajó a Cayena (Guayana francesa) para medir la posición de Marte en el cielo en relación a las estrellas de fondo, mientras que Cassini realizaba la misma medición, en el mismo instante que Richer, pero desde París. Los resultados de las mediciones presentarían una pequeña diferencia, la cual corresponde al ángulo que resultaría de unir con un línea recta los extremos del arco de curva de la línea París-Cayena vista desde Marte. Conociendo este ángulo, y la distancia París-Cayena, se puede deducir mediante triangulación, el valor de la distancia al cuerpo observado y, a partir de ahí, el ansiado dato de la unidad astronómica. De manera asombrosa, lograron solventar las tres grandes dificultades a las que se enfrentaron: la primera, que no se conocían con exactitud las distancias sobre la Tierra. Segunda, los instrumentos de medición del tiempo no eran lo suficientemente precisos como para permitir mediciones simultáneas entre puntos muy alejados. Y la tercera, la dificultad de obtener datos lo suficientemente precisos con los instrumentos del siglo XVII. Sus cálculos estimaban que la distancia de la Tierra al Sol era de 140 millones de kilómetros, lo que significa un meritorio 7% de error respecto al valor aceptado actualmente para la unidad astronómica, 149,59 millones de kilómetros.

Ilustración de parelaje, realizando dos observaciones con un intervalo de 6 meses

Con el dato de la distancia Tierra-Sol calculado por Cassini (140 millones de kilómetros), y el tiempo que Rømer determinó que había de desfase entre eclipses (22 miutos, 1.320 segundos), se obtuvo por primera vez, la velocidad de la luz, quedando fijada en unos 212.000 kilómetros por segundo, lo cual debe considerarse un cálculo excelente para ser el primero. Desde entonces hemos ido refinando las mediciones, lo que nos ha permitido ajustar los datos de partida con los que contaba Rømer: la ua que se emplea en la actualidad es de 149,59 millones de kilómetros. El tiempo que tarda la luz en cruzar la órbita terrestre está próxima a los 16 minutos y 40 segundos, lo que significa que la velocidad de la luz es 299.728 kilómetros por segundo. En este enlace encontraréis un extenso desarrollo de sus cálculos, con explicaciones accesibles, gráficos, animaciones, formulación... para quien quiera profundizar un poco más en el laberinto.

Considerando que hoy en día, la velocidad de la luz es una constante fundamental del universo, resulta un poco triste que el anuncio de Rømer no creara gran emoción, y sí reacciones encontradas, excepticismo e, incluso, oposición frontal. El acto se celebró en una reunión de la Academia de las Ciencias en París, en 1676. Científicos de la talla de Christian Huygens, Edmond Halley o Sir Isaac Newton quedaron gratamente impresionados. Pero tuvo en contra el peso de la influyente oposición de Cassini, a quien podéis ver a vuestra izquierda, quien nunca reconoció el carácter finito de la velocidad de la luz, aunque se hubieran utilizado sus observaciones para demostrarlo. Durante casi medio siglo, desaparecieron de la conciencia astronómica tanto la idea de velocidad finita de la luz, como el cálculo de su velocidad, hasta que James Bradley probó la finitud de la luz con un método distinto. Hoy en día se reconoce el mérito de Rømer, y se le asigna el lugar de privilegio que merece en la Historia de la Ciencia.

Bibliografía: Inspirado en el artículo de Isaac Asimov titulado El reloj del cielo, el cual se encuentra publicado en el libro La tragedia de la luna (Alianza Editorial, ISBN 84-206-9246-8, quinta edición de 1984). Los textos del post son una adaptación de los del libro, ya que he intentado evitar, lo máximo posible, la transcripción literal de las frases de Asimov. Pero alguna hay, consecuencia de no haber encontrado mejor forma que la suya para expresar alguna idea.

Fuentes: wikipedia (esta, esta, esta, esta, esta, esta, esta, esta y esta), solarviews, sc ehu, museo virtual de la ciencia, Youtube: Galileo y el misterio de las lunas de Júpiter parte 1 (4:01 min), parte 2 (6:01 min) y parte 3 (5;05 min).